El Cristo Redentor es una respuesta de ingeniería a un encargo artístico. La figura tenía que leerse desde las playas, aguantar los vientos del Atlántico sobre una roca de 710 metros y construirse con lo que pudiera subir un ferrocarril de cremallera. El resultado es una torre de concreto con una piel de mosaico de piedra, en el Art Déco más sobrio. Cómo se llegó a encargarlo está en la página de historia.

Las medidas del Cristo Redentor
- Altura de la estatua
- 30 metros
- Pedestal
- 8 metros, 38 metros en total
- Envergadura de los brazos
- 28 metros
- Peso de la cabeza
- 30 toneladas
- Calculado para vientos de
- 250 km/h
- Altura de la cima
- 710 metros sobre el mar
Con el pedestal, los 38 metros del monumento equivalen a un edificio de 13 pisos, que es modesto en el mundo de las estatuas gigantes. La figura de la Estatua de la Libertad mide una vez y media esa altura. Lo que tiene el Cristo Redentor es la montaña: el pedestal arranca 710 metros por encima de la playa.
Cómo se construyó el Cristo Redentor y de qué está hecho
Por qué el Cristo Redentor es Art Déco

El diseño se resolvió a mediados de los años veinte, cuando el Art Déco era el nuevo estilo internacional, y se nota. Mira lo poco que hay: ni cruz, ni halo, ni telas volando al viento. El manto cae en pliegues largos y paralelos como las acanaladuras de una columna, la cara está hecha de unos pocos planos serenos y la figura es perfectamente simétrica.
Esa contención es práctica además de estar de moda. El detalle fino desaparece a distancia, y esta estatua siempre estuvo pensada para verse a kilómetros. Está reconocida como la escultura Art Déco más grande del mundo.
Una estructura de concreto
Por debajo, la estatua es una estructura de concreto armado, proyectada por el ingeniero Heitor da Silva Costa con el ingeniero Albert Caquot en su equipo. Los brazos son la parte más atrevida: 28 metros de punta a punta de los dedos, sin nada debajo.
El concreto es también la razón de que el monumento fuera asequible. Costó 2.500 contos de réis, frente a los 60.000 que había costado la Estatua de la Libertad con su estructura metálica, y el Santuario atribuye la diferencia al concreto armado. Había un segundo motivo para evitar el acero: una estructura metálica podía desarmarse y fundirse para un esfuerzo de guerra, y el concreto no.
Una piel de esteatita

Silva Costa eligió la esteatita para la superficie, por su aspecto y porque resiste la erosión. Se cortó en miles de triángulos pequeños y se aplicó a mano como un mosaico sobre toda la figura.
La piedra clara toma el color de la luz, casi blanca al mediodía y dorada al final del día. También se puede reparar. La arquidiócesis guarda una reserva de piedra para reemplazar las piezas dañadas por el clima o por los rayos, y en 2010 se hizo una restauración completa de la superficie.
Qué hay dentro del Cristo Redentor
La estatua es hueca. Dentro hay doce niveles conectados por escaleras, que suben hasta escotillas que se abren en los brazos y en la cabeza. Solo entra el equipo de mantenimiento. A la altura del pecho está un Sagrado Corazón estilizado de 1,30 metros, revestido en esteatita, la única superficie decorada del interior.
Sellada dentro de él hay una ampolla de vidrio con un pergamino que lleva los árboles genealógicos de Heitor Levy, el maestro de obra, y de Pedro Fernandes Viana, el ingeniero supervisor, dejados ahí mientras la estatua subía.
El pedestal fue la oficina de la obra mientras el monumento se levantaba. Desde 2006 alberga la capilla de Nuestra Señora Aparecida, que es el único espacio interior en el que puede entrar un visitante.
Qué le hacen los rayos al Cristo Redentor
Una figura con los brazos abiertos en un pico expuesto es a la vez una vela y un pararrayos. La estructura se calculó para vientos de hasta 250 kilómetros por hora, cuatro veces el promedio registrado en la cima cuando se construyó, y suficiente para un huracán de categoría 5.
Los rayos son cosa de rutina. El instituto brasileño de investigación espacial cuenta entre tres y cinco impactos sobre la estatua en un año normal, casi todos inofensivos porque la estatua lleva pararrayos.
La excepción llegó en enero de 2014, cuando una tormenta arrancó un pedazo del pulgar derecho y dañó la cabeza. La reparación se hizo con piedra a juego, y se aprobó un plan para extender los pararrayos sobre la cabeza y las manos.
Construirlo en la cima de una montaña

La obra duró de 1926 a 1931. Los materiales y los obreros subieron por el ferrocarril del Corcovado, que llevaba paseantes desde 1884. El maestro de obra, Heitor Levy, vivió en la cima los cinco años enteros.
Las instalaciones para visitantes son mucho más tardías. Los ascensores panorámicos y las escaleras mecánicas son de 2002, y hasta entonces todo el mundo terminaba el camino subiendo más de 200 escalones. Esas escaleras mecánicas se están reemplazando, con la obra prevista para terminar en mayo de 2027.
Qué mirar en el Cristo Redentor
Los mosaicos
Párate junto al pedestal y mira hacia arriba a lo largo del manto. Los triángulos son lo bastante chicos para que la superficie se lea como tela desde unos metros y como mosaico desde la baranda.
Las manos
La cabeza y las manos se atribuyen al escultor Paul Landowski, y las manos agradecen un buen zoom. El pulgar derecho es el que rompió un rayo en 2014.
La silueta desde la ciudad
El diseño se hizo para leerse de lejos, así que búscalo también de lejos: desde la Lagoa, desde la bahía de Botafogo y desde el Parque Lage, al pie de la montaña.
